Ciudad Social Media: La era del Ciudadano Digital.

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¿De qué ingredientes está compuesto el ciudadano digital? Ese nuevo eslabón de la cadena evolutiva que años atrás mutó del homo sapiens al homo digitalis.

Un ser cada vez más dependiente de las nuevas tecnologías y con patrones de adaptabilidad infinitamente más acelerados, si los comparamos con otros puntos de inflexión en nuestra historia.

Sólo tenemos que mirar atrás y recordar nuestra vida análoga, compuesta de teléfonos de disco, casetes, radio de amplitud modulada y gordos televisores en torno a los cuales se sentaba la familia entera a compartir algún programa de moda.

Para ese entonces no teníamos la necesidad obsesiva de estar conectados, de saber dónde estaban nuestros amigos y familiares. La vida era más simple para ese entonces.

Por otra parte, la noción de inmediatez no estaba ni cerca de lo que conocemos hoy en día a través de los medios digitales. Las transmisiones vía satélite eran costosas y escasas.

Ok, ahora levantemos nuestra cédula del piso y repasemos un poco lo que caracteriza a esta nueva raza de seres binarios que han adaptado su modus vivendi a nuevos esquemas de interacción social.

Rasgos del ciudadano digital:

1.- Hiperconectividad: Una necesidad patológica de estar conectado a Internet y a las redes sociales. Se le presta cada vez más atención a las actualizaciones de estado, a los correos electrónicos y al consumo de información inmediata.

2.- Adaptabilidad: Capacidad para asumir rápidamente las innovaciones tecnológicas como parte de su vida cotidiana. En cuestión de meses y, de acuerdo con la capacidad económica de cada grupo social; cualquier aparato o app pasa a ser parte del inventario “necesario” de toda persona. Ejemplo de ello: Los teléfonos inteligentes, los dispositivos GPS, WhatsApp y Facebook, entre otros.

3.- Interactividad: A diferencia del esquema unidireccional y hegemónico de los medios tradicionales, la era digital le permite a la audiencia, la posibilidad cierta de hacer escuchar su voz frente a los grandes emisores de información y generadores de opinión pública.

4.- Integración/desintegración social: el nivel de interacción real, es inversamente proporcional a la interacción virtual. Aunque suene paradójico, el nuevo ciudadano digital vive cada vez más conectado a su smartphone y menos atento a las personas que comparten su mesa. No es de extrañar encontrar cafés que inviten a los clientes a dejar sus celulares en un cesto para promover el hábito de la tertulia y la socialización.

5.- Necesidad de compartir sus vidas: Selfies, fotos grupales, spam familiares, estados de ánimo, imágenes de comida y cualquier fragmento de nuestras rutinas que nos parezca digno de divulgar.

6.- Voyeurismo digital: Esta sería la contraparte del punto anterior; un gusto morboso por husmear en la vida de los otros. La pantalla se transforma en esa ventana a través de la cual podemos averiguar lo que sucede en el barrio. Un gusto exacerbado por conocer los éxitos, fracasos y trivialidades, de personas que incluso nunca llegaremos a conocer.

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Para afrontar los retos comunicacionales de los nuevos tiempos, es imperativo tener un diagnóstico de las aristas que componen al homo digitalis.

A partir de esta realidad ineluctable, se deben replantear numerosos paradigmas o “verdades absolutas” que ya no tienen sentido.

Educación formal:

Las universidades tienen hoy más que nunca la posibilidad de impartir educación a distancia y en tiempo real. Programas como wirecast permiten utilizar una laptop como un estudio de televisión.

Cada vez son más los emprendimientos privados que se suman a esta tendencia. El caso de @openenglish fue solo la punta del iceberg en nuestro país.

Este cambio también lleva aparejado el concepto de “territorialidad” y su irrelevancia a la hora de aspirar a obtener un determinado nivel académico.

Control parental:

El coco, los rebullones, el loco y la sayona; son personajes de ficción que ya no tienen efecto alguno. Quedaron jubilados por estos tiempos que nuestras abuelas suelen llamar “fin de mundo”.

Le puedes prohibir a tus hijos que escuchen reguetón, que vean pornografía, o que no lean sobre determinados temas; pero la mala noticia es que ellos tienen todo esto al alcance de un clic. Si tú no le compras un celular, seguramente tiene unos cuantos amigos de su escuela que compartirán su aparato con ellos.

Relaciones personales:

La amistad, el prestigio y la persuasión; también pasan por el tamiz de esta nueva era ¿te has puesto a pensar en la cantidad de gente que tienes en Facebook y que realmente no conoces?

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La humanidad tiene cierta debilidad por juzgar las cosas sobre la base de su apariencia y las redes sociales son el caldo de cultivo ideal para que personas sin la formación adecuada (o los escrúpulos necesarios), se hagan pasar por expertos en cualquier materia.

Esa vieja y estúpida frase que rezaba: “ Si lo dicen en TV, entonces es real”; pareciera no perder vigencia.

La Ciudad Social Media atiende patrones sociales diferentes y requiere de profesionales que reflexionen sobre el tema.

Reconocernos como una sociedad digital, va más allá de una efeméride. Significa articularnos en lo real para activar mecanismos de cooperación en lo virtual y utilizar ese conocimiento para generar una mayor calidad de vida, un mensaje coherente hacia las instituciones y por sobre todo; la posibilidad de hacer grandes cosas en esta era que apenas está en labores de parto.

#SMDayMcbo2017

Proclamemos el 30 de junio, día oficial del Social Media en Maracaibo.

 

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